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Medir la asistencia no es «contar para contar». Significa dar a los equipos y a los funcionarios electos una influencia concreta para actuar: regular el hacinamiento, demostrar la utilidad de los equipos, poner a prueba una política de movilidad flexible o promover un sitio con socios. A medida que los proyectos se vuelven más limitados (presupuestos, subvenciones, consultas), la objetivación se convierte en una herramienta para la toma de decisiones.
El documento recuerda que el recuento a menudo no se aprovecha lo suficiente debido a obstáculos recurrentes: el miedo al trabajo (cavar, cablear), la percepción de la complejidad, la idea de un coste demasiado alto, la sensibilidad del RGPD (miedo a «filmar a la gente») y la sensación de que el uso se limitaría a unos pocos contextos.
Los datos de asistencia se convierten en una palanca para la acción y la gestión públicas, independientemente del contexto. El libro blanco ilustra, en particular, cómo las cifras permiten: preservar un sitio natural frágil (identificar picos y áreas sensibles), justificar una inversión o una subvención, ajustar los servicios (limpieza, seguridad, mantenimiento), poner a prueba una estrategia de movilidad suave, evaluar el atractivo de un desarrollo, evaluar el atractivo de un desarrollo o incluso anticipar los flujos relacionados con un evento o una estacionalidad.
Se citan ejemplos de usos (en particular Pays de Remiremont y sus valles, el valle del Vézère, Val Cenis, Val d'Ille-Aubigné y Lac de Mande) para ilustrar la diversidad de contextos en los que la medición se utiliza para decidir.
La medición de la asistencia puede basarse en varias tecnologías, pero no son iguales en términos de precisión, costo, facilidad de implementación y aceptabilidad (incluidas las restricciones de privacidad). El libro blanco ofrece una visión general comparativa de los principales enfoques: observación manual, cámara e inteligencia artificial, sensores Wi-Fi/Bluetooth, datos de operadores de telecomunicaciones, radares de carretera y bucles magnéticos y sensores térmicos.
En particular, el documento especifica los arbitrajes típicos:
El libro blanco insiste en un punto importante: establecer un sistema de recuento no es una tarea compleja, siempre que se aclare la necesidad y se conozcan algunos criterios técnicos. Ofrece una lista de verificación «comprobada» estructurada en etapas.
Antes de cualquier instalación, se trata de nombrar con precisión el objetivo (por ejemplo, objetivar un desarrollo, monitorear el hacinamiento, dimensionar un servicio, justificar una subvención), definir los sitios (entrada al parque, calle peatonal, sendero costero, camino costero, mercado, área de mercado, vía verde, etc.), el período (todo el año, temporada, evento) y los flujos esperados (peatones, bicicletas, vehículos, camino costero, camino costero, camino costero, camino costero, camino costero, camino costero, mercado, vía costera, etc.), mercado, área de mercado, vía verde...), el período (todo el año, temporada, evento) y los flujos esperados (peatones, bicicletas, vehículos, mixtos flujos, distinción de significado).
El documento propone relaciones simples entre las necesidades y las soluciones (por ejemplo, el monitoreo permanente frente a la necesidad estacional, el área sensible, el área aislada sin red).
El libro blanco recuerda que no es necesario hacer ingeniería civil: los sensores se pueden instalar en 30 a 60 minutos en un mástil, un árbol o un mueble existente, sin una fuente de alimentación ni una zanja. Se recomienda comprobar el ángulo de detección durante la instalación, colocarlo a una altura suficiente para evitar obstáculos visuales y proteger el sensor en las zonas de riesgo.
Cuando el dispositivo está conectado, los datos se transmiten automáticamente (dos veces al día en el ejemplo mencionado) y se pueden consultar a través de una interfaz en línea: paneles de control, filtros de tiempo, exportación de PDF/Excel y visualización de mapas. Se indica que una formación rápida (a menudo a distancia) es suficiente para que los equipos sean autónomos.
El libro blanco recomienda integrar la supervisión en las operaciones rutinarias (puntos de análisis periódicos, presentación a los funcionarios o socios electos, integración en los informes de actividad y los archivos de financiación, materiales de comunicación). Ofrece un resumen del «kit de lanzamiento» (identificar los sitios, elegir la solución, instalarla, seguirla en la plataforma, operar).
La conclusión se centra en la siguiente idea: los datos de asistencia ya no se limitan a las grandes ciudades o sitios bajo videovigilancia. Ahora se puede obtener una medida buena y útil con un dispositivo que sea accesible, fácil de implementar, respetuoso con la privacidad y sin trabajo.
