Cada infraestructura ciclista plantea cuestiones distintas: el uso real de un eje, la seguridad de un cruce, el atractivo de una vía verde, la intermodalidad con una estación o una escuela.
El visual presenta algunas situaciones típicas —no exhaustivas— que ilustran la diversidad de preguntas a las que el conteo ciclista puede dar respuesta.
Los itinerarios ciclistas presentan configuraciones variadas: carriles anchos o estrechos, vías verdes aisladas, cruces complejos, zonas compartidas o pasarelas estrechas. El contador Verdilo está diseñado para adaptarse a estos contextos y proporcionar una lectura estable de los flujos, independientemente de la meteorología, la estación o la afluencia.
La medición no busca seguir a cada ciclista individualmente, sino restituir tendencias fiables: sentido de paso, volúmenes y variaciones horarias o estacionales. Un enfoque adaptado al análisis de redes y a la evaluación de su rendimiento.
Obras sin fuente de alimentación (Autonomía estimada en más del 2% viejos).
Configurar en 2 minutos, sin necesidad de conocimientos especializados, se entrega listo para usar.
Diseñado para condiciones exteriores, en entornos naturales o urbanos.
No hay imágenes guardadas, cumple con el RGPD.
Detección fiable en ambos sentidos de circulación, con capacidad para distinguir peatones, ciclistas y vehículos según la configuración elegida.
Datos disponibles en línea o mediante lectura local en zonas sin cobertura.
Las infraestructuras ciclistas evolucionan rápidamente: nuevos ejes, carriles renovados, mejoras de continuidad, zonas 30, experimentaciones. Para saber si estas decisiones responden realmente a las necesidades, es imprescindible medir el uso real. Sin datos, solo se percibe una parte de la realidad.
La medición revela en primer lugar las dinámicas cotidianas: horas punta, diferencias entre semana y fin de semana, influencia de la meteorología o el aumento progresivo del uso de un eje que se vuelve más atractivo. También permite identificar puntos sensibles: cruces bajo presión, cuellos de botella y rupturas de itinerario.
Estos elementos se convierten finalmente en apoyos sólidos para la toma de decisiones: priorizar actuaciones, justificar un acondicionamiento, dimensionar una continuidad o documentar una solicitud de financiación. El dato ciclista transforma una percepción subjetiva en una base objetiva para gestionar y desarrollar la movilidad activa.

El contador Verdilo utiliza una tecnología avanzada de detección térmica para contar automáticamente el paso de los ciclistas en ambos sentidos, basándose en su velocidad de desplazamiento.
La medición de los flujos ciclistas proporciona indicadores directos que ayudan a comprender cómo se utiliza realmente un itinerario y cómo puede evolucionar. Esta información se convierte rápidamente en palancas para organizar, asegurar y mejorar la red ciclista.

Los conteos muestran las horas punta, las diferencias entre semana y fin de semana y el impacto de la meteorología. Revelan el atractivo de los ejes, los usos utilitarios o recreativos y las fases de crecimiento.
Cruces bajo presión, pasarelas muy frecuentadas, tramos saturados en horas de llegada o salida: los flujos direccionales permiten localizar dónde debe reforzarse la seguridad o la continuidad.
Los datos objetivan el efecto de un nuevo acondicionamiento, una prueba piloto o un cambio de configuración. Ayudan a jerarquizar necesidades, dimensionar un eje o justificar la creación de un carril protegido.
La medición muestra cómo se desplazan los ciclistas entre barrios, estaciones, zonas de empleo o centros educativos. Es una base concreta para planificar una red coherente y conectada.
Los datos facilitan el reporting, las solicitudes de financiación y las evaluaciones antes/después. Permiten documentar el progreso del uso de la bicicleta en un territorio y seguir los efectos de una política ciclista en el tiempo.
Testimonios
Los itinerarios ciclistas no reaccionan todos de la misma forma: atractivo variable según la hora, presiones puntuales en cruces, uso muy marcado en torno a polos de empleo o estaciones. Estos son los contextos en los que el dato ciclista aporta una lectura inmediata y explotable.
Cada sitio es diferente: lo ayudamos a elegir la configuración más fácil y confiable.
En una vía verde o en una pista mixta (de hasta 6 metros de ancho), nuestro sensor Verdilo combina dos tecnologías: detección térmica (que identifica el calor humano) y detección magnética. Es esta detección de la masa metálica de la bicicleta la que nos permite diferenciar con precisión a un ciclista de un peatón o un grupo de caminantes.
¡Sí, incluso es nuestra especialidad! El contador Verdilo es 100% autónomo. Funciona con una batería de muy larga duración (hasta 2 años de autonomía) o mediante un minipanel solar. La instalación no requiere zanjas, ingeniería civil ni conexiones eléctricas.
No, no se utilizan cámaras. El recuento se basa en los flujos térmicos y magnéticos. Por lo tanto, los datos recopilados son estrictamente anónimos (sin imagen, sin reconocimiento facial). Esto hace que sea mucho más fácil de implementar en la vía pública, sin la complejidad asociada al GDPR.
Para entornos aislados o sensibles, hemos diseñado soluciones de integración específicas. El sensor puede ocultarse en un «poste ahuecado» de madera (que se integra perfectamente en las áreas naturales), en una pajarera de madera o protegerse mediante una cubierta urbana robusta antivandálica.
Para preservar la autonomía del sensor en un entorno aislado, los datos no se transmiten en tiempo real. Se envían automáticamente cada 12 horas a su plataforma en línea (informes). Esto te permite analizar con tranquilidad los picos de tráfico, la estacionalidad y los usos diarios para dimensionar mejor tus instalaciones ciclistas.
Nuestros sensores, por defecto, transmiten datos cada 12 horas. Esta frecuencia se puede configurar a pedido. Sin embargo, si se aumenta la frecuencia de transmisión, esto tendrá consecuencias en la autonomía del contador. De hecho, también tenemos una solución de recuperación manual de datos para sitios que no tienen conexión, lo que garantiza un seguimiento fiable de los datos, incluso en ubicaciones aisladas o sin red.