En muchos territorios, las movilidades no están aisladas: los peatones, los ciclistas y los vehículos se suceden, se cruzan o utilizan el mismo acceso. A veces en un espacio compartido, a veces en circulaciones paralelas. Lo visual reúne las situaciones más comunes en las que coexisten varios tipos de usos, y en las que resulta fundamental saber quién circula, cuándo y en qué proporciones.
En la mayoría de los casos, sí — basta con un punto de paso natural.
Flujo, picos horarios, tendencias estacionales, atractivo.
Sin obras, sin cableado. Basta con un punto de paso.
En muchos sitios, los usos nunca son homogéneos. Los peatones, los ciclistas y los vehículos a veces viajan en el mismo lugar, a veces en momentos diferentes, a veces por caminos paralelos pero interdependientes. Sin mediciones, es difícil entender cómo se combinan realmente estas movilidades: quién usa el espacio, cuándo y en qué proporciones.

La convivencia puede parecer fluida o conflictiva en diferentes momentos: medir cada uso por separado muestra dónde y cuándo las interacciones se vuelven delicadas.
Para elegir qué proteger, dónde apaciguar o qué modo elegir, es necesario conocer la parte real de cada flujo. Las impresiones no bastan para arbitrar.
Algunos modos dominan por la mañana, otros al final del día, otros durante el fin de semana o durante la temporada turística. Separar los usos permite identificar estos ritmos.
La distinción entre los modos arroja luz sobre las solicitudes de los funcionarios electos, los servicios técnicos o los financiadores: movilidad blanda, motorizada, mixta... cada categoría tiene su propio impacto.
Carril bici, vía verde, zona tranquila: distinguir quién está utilizando realmente el espacio permite evaluar si el desarrollo está logrando su objetivo o si es necesario un ajuste.
En muchos lugares, la convivencia parece homogénea, aunque varía mucho según la hora del día o el modo. La medida revela estos matices y evita sacar conclusiones precipitadas.
Obras sin fuente de alimentación (Autonomía estimada en más del 2% viejos).
Configurar en 2 minutos, sin necesidad de conocimientos especializados, se entrega listo para usar.
Diseñado para condiciones exteriores, en entornos naturales o urbanos.
No hay imágenes guardadas, cumple con el RGPD.
Identifica por separado los pasos de peatones, ciclistas y vehículos, según la configuración.
Consulta en línea o encuesta local en áreas remotas.
Tecnología térmica: el sensor lee el calor corporal de cada usuario. El magnetómetro lee el paso de elementos metálicos. Ninguna cámara, ninguna imagen, ningún dato personal.
Cada paso se registra con fecha y hora y se clasifica por modo y por sentido.
Los datos se agregan en intervalos de 15 minutos directamente en el dispositivo.
Según la regularidad elegida (de 5 min a 24 h), el dispositivo envía sus datos a través de la red disponible.
Si no hay red, sigue siendo posible una lectura Wi-Fi local.
La plataforma Kiomda Report muestra gráficos horarios, totales diarios y comparaciones estacionales desde cualquier navegador.


La carcasa estándar es resistente a la intemperie y está diseñada para uso exterior. Su forma elegante y discreta se integra de forma natural en entornos urbanos y naturales.

Una carcasa reforzada antivandálica, perfectamente adaptada a zonas frecuentadas por el público. Este modelo está diseñado para resistir cualquier tipo de deterioro.


Una caseta para pájaros que se integra en entornos naturales – ideal para reservas naturales, parques y zonas protegidas.


Un poste de madera que oculta completamente el sensor — ideal para vías verdes, caminos rurales y sitios patrimoniales donde el impacto visual debe ser mínimo.
Casos prácticos de clientes
Cada sitio es diferente: lo ayudamos a elegir la configuración más fácil y confiable.