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Como parte de su estrategia «La batalla de las actividades 2023—2027», Oise Tourisme ha decidido dar un paso adelante mediante la implementación de un sistema estructurado para contar los flujos de peatones y ciclistas en sus rutas principales.
«La medición de los flujos de bicicletas y peatones es ahora una palanca estratégica para los territorios»
Pero rápidamente, el proyecto fue más allá del hardware. Se trata menos de instalar sensores y más de crear un método.
«Un proyecto técnico, pero sobre todo un proyecto de método»
Incluso antes de comparar tecnologías, surge una pregunta central: ¿para qué se van a utilizar realmente los datos? ¿Se trata de elaborar un informe anual, observar los cambios a lo largo del tiempo, medir el impacto de una campaña de promoción o incluso distinguir los tipos de usuarios y sus prácticas?
«¿Para qué se van a utilizar realmente los datos recopilados? »
Estas compensaciones determinan todo el proyecto, desde la elección de los sensores hasta su implementación en el campo.
Es en esta lógica que Oise Tourism ha estructurado su sistema. Se han instalado once puntos de conteo en las principales rutas (EuroVelo3, Avenue Verte Londres-París y Memory Cycle Route), prestando especial atención a su ubicación.
El objetivo no era medir «todo», sino medir lo que realmente importa, en este caso los flujos turísticos en bicicleta.
«Un medidor nunca mide 'todo'. Mide lo que ocurre en el lugar preciso en el que está instalado».
Esta elección de ubicación, que a menudo se subestima, resultó decisiva. Al centrarse en las zonas rurales o periurbanas, la agencia buscó captar usos específicos, limitando los sesgos asociados con los viajes diarios.
Este enfoque recuerda una realidad simple pero estructurante: el terreno impone sus limitaciones y depende de la tecnología adaptarse a ellas.
«El terreno dicta la tecnología, nunca al revés»
En este contexto, la elección de una solución autónoma que no sea muy intrusiva y que se adapte a los entornos naturales era un requisito previo para implementar un sistema coherente a escala del territorio.
La solución implementada ahora permite recopilar datos de forma continua, con comentarios automatizados y una capacidad de análisis minucioso. Estos datos no solo sirven para la gestión interna, sino también para dispositivos más amplios, como el observatorio nacional Bicycle & Walk o los programas europeos de promoción turística.
Progresivamente, se están convirtiendo en una herramienta central para la toma de decisiones. Permiten evaluar las acciones llevadas a cabo, comprender mejor los usos, valorar los beneficios económicos y, sobre todo, orientar las inversiones futuras de forma objetiva.
Esta retroalimentación también destaca otro tema que a menudo se subestima: el de las herramientas de análisis. Las plataformas demasiado complejas o sobredimensionadas pueden dificultar la apropiación de los datos y aumentar los costos.
Por otro lado, las herramientas adaptadas a las necesidades reales permiten una explotación más eficiente, además de los enfoques cualitativos sobre el terreno.
Al final, el proyecto dirigido por Oise Tourism recuerda un hecho obvio que a menudo se pasa por alto: la elección de un dispositivo de conteo nunca es solo una cuestión de tecnología. Implica una visión, unos objetivos, unas limitaciones y la capacidad de transformar los datos en decisiones.
«La elección correcta siempre depende del territorio, los usos y los objetivos perseguidos»
En este contexto, los datos ya no son un simple indicador. Se está convirtiendo en una palanca estratégica, en el centro del desarrollo de la movilidad blanda y la valorización turística de los territorios.